22 feb. 2012

A ver si queda claro ¡un pefil de FB no es una página de FB!

Hace poco recibo un mensaje de una empresa en Facebook que me anuncia "como hemos llegado a los 3.000 amigos y no podemos tener más, ahora puedes seguirnos en XXXX". Y es que Facebook y la labor del Community Manager (CM), pese a que de momento en España no nos aceramos a los 60.000 $ que cobran en EE.UU., no es fácil y requiere, aunque sean mínimos, de conocimientos previos.


Empezando por las bases, voy a tratar de explicar que UN PERFIL NO ES UNA PÁGINA, a ver si poniéndolo en mayúsculas queda claro.

Facebook está organizado, aunque cada dos por tres nos cambien las cosas, en perfiles y páginas. Se supone que los perfiles son para personas y las páginas para las empresas o sus marcas. Pero, al contrario que en Google+, los perfiles pueden tener el nombre que nos de la gana (o casi), no tienen que ser reales. Ese es el resquicio por el que se han colado algunas empresas despistadas para crear su perfil de Facebook y no su página.

Lo ideal es que una compañía cree un perfil en Facebook, ya sea del CM o de la empresa, y que de ese cuelguen las páginas de cada negocio o las marcas de la misma. El perfil es algo "impepinable" en Facebook, tenemos que tenerlo para todo, pero no debe ser el centro de la comunicación en la red social de la empresa. De hecho, puede utilizarse como grupo de trabajo para los implicados en esta labor, ya que se puede restringir quien puede ver la información del mismo, espíritu que no se comparte en las páginas.

Aquí radica la primera de las diferencais. En el perfil tenemos que aceptar a cada uno de los que quieran ser nuestros amigos para que reciban las noticias y novedades que lancemos, mientras que una página está abierta a que cualquiera se haga fan, y no hay límite de las personas que pueden admirarnos.

Por otra parte, una red social es una red entre personas, por lo que las empresas somos intrusos en ellas. Es decir ¿quien es amigo de una marca? Aquí entra otro factor que diferencia una página de un perfil: las campañas de anuncios en Facebook. Sirven para aumentar la masa crítica de fans y son casi obligatorias (y no son gratuitas pero eso es para otro artículo). Nunca podremos promocionar un perfil, pero sí una página, por lo que a efectos de la estrategia online de una marca la diferencia es sustancial.

Facebook, por otra parte, quiere a las empresas pero no se lo termina de poner fácil. Desde hace unos meses no permite realizar concursos o promociones con sus herramientas gratuitas, es decir, el muro, las fotos o los vídeos, so pena de que te cierren la página y pierdas todo lo que tenías. Aquí es donde entra el apasionante mundo de las aplicaciones (sobre las que que también me extenderé en otro artículo, y sobre todo en algunas concretas) que no pueden ser utilizadas en el perfil. Con ellas lo que creamos son categorías en nuestra página con vídeos, páginas interactivas, el timeline de twitter, etc, etc. De hecho, si en la empresa tenemos programador, podemos crear hasta alguna propia para algo concreto. Un consejo, suele ser más fácil, rápido y efectivo buscar alguien que te ofrezca el servicio.

Y para terminar, una cosa que me desespera, pero ante la llegada del nuevo Timeline de Facebook a los perfiles habrá que ver como se transmite a las páginas, las miniaturas de las fotos. Mientras en un perfil podemos realizar un montaje artístico entre la imagen del perfil y las miniaturas, en las páginas Facebook descoloca estas últimas, entorpeciendo así que una empresa pueda destacar más que la imagen de la propia red social, aunque hay algún que otro truco.

En definitiva, si queréis aprovechar el potencial de Facebook haceros una página y dejad de complicaros la vida con un perfil, obtendréis mejores resultados y todo será mucho más sencillo.... o no.